Durante muchos años, se utilizaron términos despectivos y ofensivos para referirse a las personas con discapacidades o retrasos mentales.
Palabras como ‘subnormal‘, ‘anormal‘, ‘retrasado‘ o ‘mongol/mongólico’ eran comunes y englobaban a todos en una misma categoría. En este artículo, exploraremos el origen de la utilización del término ‘mongol‘ para describir despectivamente al síndrome de Down y cómo a lo largo del tiempo se ha producido un cambio hacia un lenguaje más respetuoso y empático.
El Origen de un Término Despectivo
La utilización del término ‘mongol‘, ‘mongolito‘ o ‘mongólico‘ para referirse a las personas con síndrome de Down se remonta al siglo XIX. El médico británico John Langdon Down, en su estudio titulado ‘Observations on an ethnic classification of idiots‘ (Observaciones en un grupo étnico de retrasados mentales), dividió a las personas con discapacidades mentales en diversas categorías. Langdon Down notó que un grupo específico presentaba rasgos físicos que le recordaban a los habitantes de Mongolia, y por lo tanto, lo denominó ‘idiocia mongoloide‘.
Durante más de un siglo, los términos ‘mongol‘, ‘mongolito‘ o ‘mongólico‘ se utilizaron ampliamente para referirse a las personas con síndrome de Down. En aquel tiempo, prevalecía la creencia de que el síndrome de Down era una enfermedad mental.
El Descubrimiento Científico y el Cambio de Términos
Fue solo en 1958 cuando el genetista francés Jérôme Lejeune descubrió que el síndrome de Down se debía a la presencia de un cromosoma 21 adicional. Este hallazgo marcó un punto de inflexión en la comprensión de la afección. El síndrome de Down ya no se consideraba una enfermedad mental, y se comenzó a conocer con mayor precisión.
Coincidentemente, en la década de 1960, el gobierno de Mongolia presentó una queja ante la Organización Mundial de la Salud (OMS), argumentando que el uso del término ‘mongol‘ para describir a las personas con síndrome de Down era despectivo para los habitantes de su país. Este suceso contribuyó a crear conciencia sobre la importancia del lenguaje y llevó a un cambio significativo.
El Abrazo del Término ‘Síndrome de Down’
A partir de entonces, el término ‘síndrome de Down‘, en referencia a John Langdon Down, comenzó a utilizarse ampliamente y se adoptó en todo el mundo. Este cambio de lenguaje reflejó un mayor respeto y comprensión hacia las personas con síndrome de Down.
Hoy en día, aunque aún existen personas que utilizan despectivamente los antiguos términos, la mayoría de la sociedad ha evolucionado hacia un lenguaje más inclusivo y respetuoso. La reapropiación lingüística desempeña un papel crucial en este proceso, recordándonos la importancia de tratar a todas las personas con dignidad y empatía.
Conclusión
El cambio de términos, de ‘mongol‘ a ‘síndrome de Down‘, es un ejemplo de cómo la conciencia y la educación pueden llevar a la reapropiación lingüística y al respeto hacia las personas con discapacidades. Utilizar un lenguaje respetuoso es fundamental para la inclusión y la eliminación del estigma. A medida que continuamos evolucionando, es esencial recordar que nuestras palabras tienen un profundo impacto en la forma en que percibimos y tratamos a los demás.
